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El centenario del nacimiento de Ramón Puyol pasa desapercibido

Inmaculada Nieto: “Este es el trato que reciben los nombres ilustres que ha dado nuestro pueblo”.

La candidata de Izquierda Unida a la Alcaldía de Algeciras, Inmaculada Nieto, ha lamentado que el Ayuntamiento de Algeciras no haya programado ningún acto conmemorativo al cumplirse hoy cien años del nacimiento de Ramón Puyol en la ciudad. Nieto ha mantenido esta mañana un contacto telefónico con la hija del artista, María de los Ángeles Puyol, quien le ha trasladado su pesar por el silencio del gobierno local ante este evento. La candidata se ha puesto a su disposición para tratar que la Institución municipal rectifique este lamentable e incomprensible olvido”.

Puyol fue un brillante pintor, escenógrafo y cartelista. “Estamos ante un algecireño ilustre, y parece mentira que su centenario pueda pasar desapercibido, incluso cuando su propia familia ha intentado de manera infructuosa que el Ayuntamiento organizara algunos actos conmemorativos”.

Nieto ha expresado que esto debe corregirse: “Estamos a tiempo de reparar este olvido con una programación para los próximos meses, y no estaría de más que algún responsable del equipo de gobierno se disculpara con su familia, a la que por lo menos se debía haber contestado a sus misivas. Especialmente nuestro Delegado de Cultura, que bien podría hacer un hueco en su apretada agenda marroquí para atender asuntos locales de esta trascendencia”.

La coordinadora local de IU ha anunciado que de no producirse ningún anuncio por parte del gobierno municipal al respecto de este asunto, su formación registrará una Moción para su debate en Pleno para solicitar la incorporación de varios actos conmemorativos sobre Puyol, que recojan un recorrido por la figura y obra de este artista algecireño, y su aportación inequívoca al arte contemporáneo español.

CONSEJO LOCAL DE IULV-CA
Ramón Puyol: el olvido de un centenario
Ramón Puyol: el olvido de un centenario
'Descanso en el frente', un ejemplo de la etapa más comprometida de Puyol.
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Carmen Bustamante clausura su exposición en el Museo de Cádiz, justo cuando Guillermo Pérez Villalta abre su taller en las paredes de la galería sevillana de Rafael Ortiz. Ambos pintores dan cuenta de la salud de la plástica gaditana en dos vertientes y generaciones distintas. Quizá a ambos les beneficie desde luego la relativa normalidad democrática de nuestros días, algo que sin duda tuvo que echar de menos Ramón Puyol (Algeciras, 1907-1981). Su centenario se cumplió el pasado 25 de febrero pero a escala estatal y provincial nadie lo recordó. En su ciudad natal, al menos le han reservado un pequeño homenaje durante la inauguración de la Feria Real, que este año se le dedica.

Puyol fue mucho Puyol y necesitaría algún gesto oficial que contribuyera a mantener su memoria. En 1923, cuando contaba 16 años de edad, se estableció en Madrid, donde frecuentó luego a artistas y escritores de la talla de Luis Buñuel, Rafael Alberti, Juan Ramón Jiménez o Federico García Lorca. Becado en Roma, en 1926, conocerá luego París y Londres. A los pocos días de proclamarse la Segunda República, Puyol se suma al manifiesto dirigido a la opinión pública y a los poderes oficiales, que en el periódico La Tierra reclama, con Josep Renau y muchos otros «un sentido amplio y renovador a la vida artística nacional, recabando los derechos que como clase nos corresponde, para garantizar el libre ejercicio de nuestra actividad».

Escenógrafo de Rafael Alberti, Ramón Puyol prepara la escenografía de La chinche, de Vladimir Maiakovski, para su estreno en Moscú y en Madrid. También ilustró portadas o libros de John Dos Passos o de Ramón Franco, Ramón Gómez de la Serna (Efigies, 1929), Victor Serge (Los hombres en la cárcel, 1930), Benjamín Jarnés (Locura y muerte de nadie, 1929) o José Díaz Fernández (La venus mecánica, 1929). En prensa, publicará en periódicos como Nuestra palabra, La gaceta literaria, Nueva España, Mundo obrero, El mono azul o, ya en plena guerra civil, en Altavoz del frente, donde asumió la responsabilidad de la sección de Artes Plásticas: «Lo más expresivo que se está haciendo sobre la gloriosa muerte y recuperación de España», le saludó Victorio Macho en 1937. Ese mismo año, según reseña José Riquelme, llevará al Pabellón Español de la Exposición Internacional de París, sus litografías «plenas de imaginación y creatividad, con una clara intención satírica y burlona».

Era una serie de propaganda republicana que reunió los títulos de El pesimista, El optimista, El derrotista, El acaparador, El izquierdista, El estratega, El turista, El bulista, El espía y El rumor. Al tiempo, añade los cuadros Descanso en el frente y En el frente, sobre el tema de la Guerra Civil: «El arte por el arte ya no tiene razón de existir, ni ha existido nunca. Para que el arte tenga razón de ser, tiene que estar al servicio de una causa», me diría años después.

«Fue, en suma, uno de aquellos intelectuales que metidos hasta el cuello en la tormenta española, no vacilaron en tomarse al duro pie de la letra aquello que exigía Lenin de el artista debe ser una pequeña tuerca», analizó Juan Manuel Bonet. Siete años de cárcel, condenado a muerte en dos ocasiones, con dos simulacros respectivos de fusilamiento, alivió su cadena perpetua a cambio de restaurar los frescos de Maella y de Tiepolo de San Lorenzo de El Escorial y El Palacio de Oriente.

De esa etapa, destacan una serie de acuarelas sobre el mundo carcelario que le tocaba vivir.

Tras la contienda, ya no más caricaturas hiperbólicas, con el lema del «No pasarán». Tendría que volver a un realismo alimenticio que se iría centrando en el retrato y en el paisaje como pretextos habituales, con la acuarela y el óleo como principales soportes.

Es -dirá Bonet¯obra de derrotado: «Censura y autocensura, forzosa renuncia al proyecto político-cultural vivido hasta 1939. Obra que se asienta, obviamente, sobre presupuestos estéticos tradicionales». En 1968, volvió a Algeciras. Allí le aguardaba la muerte. Ahora, el olvido le acecha en cualquier parte.

Placa para la viuda de Ramón Puyol
La viuda del artista algecireño, Ramón Puyol, personaje principal de la Feria 2007, recibió ayer, junto a su hija, un homenaje por parte de la delegación de Feria y Fiestas.

Ángela Gómez, visiblemente emocionada, recibió una placa en recuerdo a su marido, que escenifica el agradecimiento de Algeciras a este personaje histórico.

«Sólo puedo dar las gracias por este homenaje y recuerdo», apuntó. También su hija -ambas recibieron un ramo de flores- quiso mostrar su gratitud a todos los algecireños por dedicar la feria a la figura de su padre.

HISTORIA DE ALGECIRAS

ciudad de Algeciras es un municipio español situado en el Campo de Gibraltar dentro de la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. En el año 2007 contaba con 114.012 habitantes, siendo la tercera ciudad en población de la provincia y la duodécima de Andalucía. Con un enclave geográfico envidiable está situada entre dos mares y entre dos continentes, su término municipal tiene una superficie de 86 km² y una densidad de 1.294,0 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 36º 8' N, 5º 27' O. Se encuentra situada a una altitud de 20 msnm y a 120 kilómetros de Cádiz.

Perteneciente a la comarca del Campo de Gibraltar, de la que es capital, posee una importante población flotante debida a su extenso tejido industrial químico-metalúrgico, que constituye el núcleo industrial más importante de Andalucía, y segundo de España, y a su puerto, el más importante de España, uno de los más importantes y con mayor crecimiento del mundo, particularmente en cuanto a tráfico de contenedores, y que a su vez ocupa el primer puesto de tráfico de contenedores y buques del Mar Mediterráneo. El Área metropolitana de la Bahía de Algeciras, con más de 250.000 habitantes, zona en pleno creciemiento económico, principalmente por la actividad industrial y portuaria, pero en los últimos tiempos también por la actividad comercial, cuenta con uno de los Parques Comerciales más importantes de Andalucía, donde actualmente están en construcción los que van a convertirse en los edificios más altos contruídos en Andalucía, las Torres de Hércules. Es cabeza del Partido Judicial de su mismo nombre que comprende los municipios de Los Barrios y Tarifa además de la propia Algeciras con un total de 138.113 habitantes.

Algeciras posee un núcleo poblacional separado de la ciudad, Pelayo, situado en la carretera del Mediterráneo (N-340), en pleno Parque Natural de Los Alcornocales